Con tablao flamenco y los sabores de Andalucía: así es el nuevo restaurante de Oviedo

LA VOZ DE OVIEDO

Es el único establecimiento de estas características de todo el norte de España. Al combinar un ambiente único con una propuesta gastronómica, ofrece una experiencia inigualable en todos los sentidos
01 abr 2025 . Actualizado a las 09:36 h.No hace falta coger un avión ni recorrer cerca de novecientos kilómetros en vehículo para transportarse al corazón de Andalucía. Basta con cruzar el umbral de entrada y poner un solo pie en el bajo número 22 de la calle Rosal de Oviedo para sentir de lleno la verdadera esencia del sur de España. En este local se alberga La Taranta, un restaurante de alta cocina andaluza en el que en cada rincón se respira la magia y el alma de esta cálida tierra con mucha historia y cultura.
Con una decoración inspirada en La Alhambra de Granada y un ambiente envuelto por el sonido de las guitarras, este establecimiento hostelero es el sueño hecho realidad del jienense Juan Carlos Revert. Afincado en la región desde hace ya casi tres décadas, este bailaor de nacimiento siempre deseó tener un restaurante de autor donde la gastronomía andaluza alcanzase su máxima expresión. Quería además que el espacio tuviese la misma estética que los establecimientos hosteleros de la comunidad que lo vio crecer.
Tras tres años de «intenso» trabajo lo ha conseguido. Ha abierto por fin las puertas del restaurante con el que soñaba desde que era pequeño. «No sé lo que es parir pero esto ha sido como un parto, porque es tan bonito», dice el andaluz, a quien no le cabe ya tanta felicidad en el pecho. No es de extrañar que se sienta y se muestre así, orgulloso, porque no solo se ha cumplido su deseo sino que además ha logrado crear un concepto único. «Como un bar de estas características no hay nada en Asturias ni en todo el norte de España», destaca.

De por sí, el nombre del restaurante revela el alma del lugar. «La taranta es uno de los doce palos que componen el flamenco», explica el andaluz. El espacio donde se ubica el establecimiento también tiene mucha historia. Se trata de «un edificio protegido que data de 1799», por lo que le confiere esa «solera» al negocio. Y si nos adentramos en él, podemos comprobar que no existe otro local similar, al menos en toda la región. Solo el zaguán de entrada recrea un pequeño patio sevillano, adornado con un gran espejo que refleja la esencia del mismo: «Andalucía en el corazón de Asturias».
En el interior se encuentra un rincón inspirado en los tradicionales patios de Córdoba. Con floridos geranios que cuelgan de sus paredes, un enorme tragaluz y el suelo empedrado, este espacio se convierte en el lugar perfecto para comenzar el día. Aquí puedes disfrutar de unas deliciosas tostadas con aceite de oliva virgen extra o unos esponjosos molletes con jamón, mientras recargas energías de la manera más saludable. El murmullo del agua que emana de la fuente en funcionamiento crea un ambiente de lo más distendido, por eso este rincón es ideal para saborear un buen desayuno y disfrutar de la calma.
En este establecimiento que reproduce con moldes originales diferentes espacios del monumental complejo granadino no falta tampoco la zona de mesas altas en la que uno puede disfrutar de una buena copa de vino. Cuentan con una bodega con las mejores referencias de nuestro país, entre las cuales se encuentran los tradicionales caldos de Andalucía como pueden ser los finos o la manzanilla. Es posible además acompañar cada trago con una tortilla de camarones, frituras de boquerones o un hojaldre de paté de perdiz, ya que durante todo el día sirven tapas típicas andaluzas.

Como no podía ser de otra manera, en este restaurante, cuyas paredes están adornadas con obras de inspiración andaluza del pintor Euliser Polanco, se encuentra un impresionante tablao flamenco. «Por el momento es para hacer eventos y exposiciones pero quiero que haya espectáculos porque la gente me lo demanda muchísimo», dice Juan Carlos, quien está tramitando la licencia al respecto. «El flamenco no tienes que entenderlo sino sentirlo. Tienes que ver a alguien bailar o tocar para que realmente se te pongan los pelos de punta y vivirlo», confiesa.
En el fondo del local se exhibe, enmarcada, una de las pocas recreaciones del Vaso de la Alhambra, una pieza de cerámica que simboliza el lujo y el poder nazarí. A la derecha de esta obra de arte, cuyo valor es incalculable, se encuentra una imponente puerta de madera de estilo similar al de las de la Mezquita de Córdoba, que da acceso a El Cortijo. Se trata del comedor principal, en el que uno puede disfrutar de los mejores sabores del Sur de España.

Un enorme fresco de un olivar del Cerro de Las Albahacas, con vistas al valle del Guadalquivir, da vida a este exclusivo rincón decorado con faroles granadinos, tejas centenarias y molduras de la Alhambra. En este espacio con un ambiente «exclusivo y único», el chef José Ignacio López, poseedor de dos Soles Repsol y un Bib Gourmand Michelin, ofrece un menú degustación compuesto por nueve platos, ocho por cada provincia andaluza, y un postre dedicado a su abuela.
El afamado cocinero eleva a la «máxima exponencia» otros platos tradicionales de gastronomía andaluza sirviéndose de proveedores asturianos. La mayoría de los productos los adquieren en el cercano Mercado del Fontán. Entre las propuestas a la carta se encuentra salmorejo cremoso de manzana, melosas croquetas de rabo de toro, tartar de trucha, un guiso de manitas de cerdo, solomillo de ciervo o lomo de atún rojo. «La diferencia de nuestra cocina con la asturiana es que en el sur especiamos mucho más todo, por eso la carne o el pescado tiene un sabor diferente», asegura Juan Carlos Revert.

El local dispone también de otro comedor, pero este segundo se ubica en la planta baja. Lleva por nombre La bodega y en él pueden celebrarse reuniones familiares o de empresa, «con posibilidad de hacer presentaciones en una gran pantalla o de instalar un pequeño tablao central».

Al combinar un ambiente único con una propuesta gastronómica, La Taranta ofrece una experiencia inigualable en todos los sentidos. Por esta razón, tras abrir sus puertas a mediados de marzo, no han dejado de llegar comensales que buscan una vivencia distinta y memorable. «Ya en la inauguración vino muchísima gente y desde entonces la acogida está siendo muy pero que muy buena. De hecho tenemos los comedores llenos», asegura el también promotor artístico.
Así es como el jienense Juan Carlos Revert logra conquistar a quienes desean vivir la magia del sur de España sin tener que salir de Oviedo. «Una ciudad que en el 2004 ha dado el Premio Príncipe de Asturias de las Artes a Paco de Lucía y en el 2022 a la cantaora Carmen Linares y a la bailaora María Pagés no podía no tener un lugar en el que vivir el flamenco, siendo este patrimonio inmaterial de la humanidad», señala orgulloso de su nuevo restaurante.