Los empresarios asturianos urgen el arancel ambiental: «De lo contrario, la industria pesada huirá de Europa»

N.O. REDACCIÓN

ASTURIAS

F. Sotomonte

El impuesto europeo para proteger la producción de acero sería del agrado del tejido empresarial del Principado: «Tenemos que garantizar la competitividad de nuestras empresas»

24 ene 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La guerra aranceleria se ha puesto, sobre manera, encima de la mesa inmediatamente después de la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca. El magnate no tardó ni 24 horas en «amenazar» con impuestos del 100% para los productos externos a Estados Unidos, entre ellos algunos provenientes de Europa. Una defensa comercial que desde la Unión Europea ya tenían preparada a través de un arancel ambiental para proteger, entre otros productos, la producción de acero en el continente. Una medida sobre la que el Partido Popular Europeo ha solicitado un retraso de al menos dos años, hasta 2026, para su entrada en vigor y que es defendida por los empresarios asturianos.

María Calvo, presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), asegura que «es necesario encontrar una solución urgente, como venimos reclamando desde hace tiempo, para evitar la competencia de productos foráneos que nos están afectados por costes ambientales». «De lo contrario, la industria pesada huirá de Europa», asegura en nombre del tejido empresarial del Principado de Asturias. Cabe explicar que la puesta en marcha de este arancel no es un asunto sencillo. Sin embargo, en Asturias —donde el acero y el cemento tienen un gran peso industrial— ha sido defendido tanto por la patronal como por los sindicatos de cara a proteger a las principales empresas de la región.

Parte de esta decisión del grupo popular europeo vendría dada, en parte, por el peso que haya podido tener el lobby de la industria del automóvil, que es compradora de acero, para tener material más barato. Una industria automovilística europea que pasa por momentos muy complicados y corre un riesgo muy serio de quedar completamente desfasada en el ámbito de los coches eléctricos. «Estamos asistiendo a una agonía incipiente en una industria en la que Europa era muy potente por no haber tomado a tiempo decisiones que nos protegieran de la competencia china. Debemos evitar que eso vuelva a ocurrir», explica a este respecto la presidenta de la patronal asturiana.

Un trabajador lanza arena sobre el acero fundido en el horno de acero de la compañía Salzgitter AG, en Saltzgitter (Alemania)
Un trabajador lanza arena sobre el acero fundido en el horno de acero de la compañía Salzgitter AG, en Saltzgitter (Alemania) STEFAN SIMONSEN | EFE

La postura de los populares europeos sobre el arancel ambiental ha caído como un jarro de agua fría. El documento argumentativo del grupo popular europeo, al que ha tenido acceso este diario, considera que «la regulación y burocracia excesivas se han convertido en una razón clave para que la productividad de la UE siga quedando atrás respecto a EE.UU. y China» y en el listado de reformas señala explícitamente: «La regulación de la taxonomía y el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) deberían suspenderse al menos dos años. Durante ese tiempo, una regulación general debería limitar el alcance de estas leyes a las empresas más grandes con más de 1.000 empleados, eliminar el efecto indirecto sobre las pymes, alinear las superposiciones legislativas que actualmente conducen a reportes duplicados y reducir significativamente las obligaciones de reporte para las grandes empresas en al menos un 50%».

Las patronales urgen el arancel ambiental

Las patronales se han puesto en guardia ante esta postura. Por un lado, María Calvo recalca que si «uno de los socios comerciales más importantes en el mundo declara que su intención es aplicar aranceles para proteger sus producciones y los despliega ya» la postura de Europa debería pasar por «reaccionar y actuar de inmediato, garantizando la competitividad de sus empresas». «De lo contrario nuestro tejido económico sufrirá, y las industria más», advierte la presidenta de FADE.

Por otro lado, la asociación de la industria europea del cemento, emitió un comunicado en el que afirma que, pese a que ve con buenos ojos algunas reformas y mejoras en el arancel, «un retraso de dos años en la implementación del mecanismo sólo generaría riesgos importantes para las inversiones en descarbonización en curso en la UE y para la competitividad general del sector cementero, que ha enfrentado un aumento en las importaciones en los últimos años». Una postura a la que también se ha sumado la unión de patronales del acero, desde donde urgieron a no demorar más la aplicación del arancel ambiental. «Retrasar su implementación o lanzarlo sin las mejoras necesarias erosionaría aún más la competitividad de la industria siderúrgica europea», aseguran.