Merz confía en completar el nuevo Gobierno alemán en mes y medio

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

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El líder de la CDU, Friedrich Merz, en la sede principal de su partido en Berlín.
El líder de la CDU, Friedrich Merz, en la sede principal de su partido en Berlín. HANNIBAL HANSCHKE | EFE

El líder conservador espera mantener «conversaciones constructivas, buenas y rápidas con los socialdemócratas»

25 feb 2025 . Actualizado a las 21:35 h.

Friedrich Merz quiere formar gobierno cuanto antes. El candidato de la Unión Cristianodemócrata y los bávaros de la Unión Socialcristiana (CDU/CSU) pretende «mantener conversaciones constructivas, buenas y rápidas con los socialdemócratas» para cerrar una nueva coalición en Semana Santa, a mediados de abril.

Los conservadores alemanes marcan sus prioridades a la hora de abordar un futuro rojinegro: la migración, la economía y la política exterior y de seguridad. «El mundo no espera», remarcó también Merz, que desea que la Cancillería alemana esté el menos tiempo posible en funciones para abordar sus grandes retos, como la relación de Berlín con Washington. «No es solo una alianza militar, es una alianza política», destacó el candidato conservador, que hizo hincapié en que una merma de las relaciones con Estados Unidos perjudica a todos los implicados.

Olaf Scholz confirmó este  lunes que será solo diputado. Ni participará en las negociaciones ni formará parte de un nuevo Gobierno. El Partido Socialdemócrata (SPD), mayoritario en el último Ejecutivo, cosechó sus peores resultados desde 1887 con 120 parlamentarios y un 16,6 % de los votos. Scholz aseguró que invitaría a Merz a sus reuniones con líderes internacionales, tal como hizo su predecesora, la excanciller Angela Merkel, cuando él fue el más votado en el 2021. Los socialdemócratas confían en llegar a un acuerdo, aunque recelan de cómo Merz puso el foco en las «brechas» que les separan durante la campaña electoral.

El canciller en funciones tomará posesión de su escaño en Postdam, una de las tres circunscripciones de la extinta RDA que no lideran los ultraderechistas de Alternativa por Alemania (AfD, por sus siglas en alemán). El éxito electoral de AfD radica en sus apoyos en el este del país, con 45 diputados de los 48 que se disputaban en estas elecciones. Serán ahora la segunda fuerza en el Bundestag, con 152 representantes, 69 más que en el 2021. «El cordón sanitario va a desaparecer. No se puede ignorar a millones de votantes», aseguró la candidata ultraderechista, Alice Weidel. Merz negó nuevamente esta posibilidad y aseguró que el crecimiento de votos de la AfD es «la última señal de advertencia a los partidos políticos del centro democrático».

Merz tiene opciones de ser canciller solo con el respaldo de la SPD. Y todo por 14.300 votos. Esta carencia, anecdótica en unos comicios con casi 50 millones de votos válidos, le ha privado al partido populista e izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht —BSW, por sus siglas en alemán, y cuyo nombre es de su líder y candidata— de superar el umbral del 5 % requerido para acceder al Bundestag. Su ausencia, a causa de un estrecho 4,97 % , redistribuyó los asientos de forma que los escaños conservadores (208) y socialdemócratas (120) superan la mayoría necesaria, fijada en 316 parlamentarios. Tampoco estará ya el Partido Liberal. Su candidato, el exministro de Finanzas, Christian Lindner, abandona la política tras quedarse fuera del Bundestag.

BSW anunció que estudiará medidas legales contra el instituto Forsa, que dos días antes de los comicios le atribuyó a este partido un 3 % de los votos. «Este margen de error no puede ocurrir en un trabajo serio», dijo Wagenknecht. Este partido es una escisión de La Izquierda, que salió reforzado del paso por las urnas al contar ahora con 64 escaños, 25 más que en la anterior legislatura.

Visita de Netanyahu

Merz aseguró también que el primer ministro de Israel, Benjamin Netantahu, puede «visitar» el país germano. Sobre el mandatario del Estado judío pesa una orden de arresto internacional, emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en noviembre del año pasado. El tribunal le acusa de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Pero el previsiblemente futuro canciller se mostró optimista con respeto a la idea de encontrarse en el país centroeuropeo: «Me he comprometido a que encontraremos una manera de garantizar que pueda visitar el país y marcharse sin ser arrestado (...) «Creo que es absurdo que un primer ministro israelí no pueda visitar Alemania», destacó. La oficina de Netanyahu confirmó el ofrecimiento.

Trump: «El pueblo se cansó también de la agenda sin sentido común»

Más que advertir la victoria de Friedrich Merz, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la caída de los socialdemócratas en las elecciones germanas. «Es un gran día por Alemania. El pueblo se cansó también de la agenda sin sentido común», afirmó el inquilino de la Casa Blanca en su red social. Su mano derecha, el multimillonario y director del Departamento de Eficiencia Gubernamental, Elon Musk, felicitó a la ultraderechista Alice Weidel, candidata de Alternativa Por Alemania, según asegura la colíder de la AfD: «Me felicitó personalmente». Musk se ha significado a favor de esta formación, incluso el día de la jornada electoral, y llegó a participar en un mitin a través de una conexión en vídeo.

Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, obvió el resultado de Merz y felicitó directamente a los ultraderechistas: «El pueblo alemán votó en masa por el cambio. Quiero felicitar Alice Weidel por duplicar la proporción de votos de AfD».

La mayoría de mandatarios europeos, eso sí, felicitó a Merz. El presidente francés, Emmanuel Macron, le ofreció su «amistad»: «Estamos unidos para afrontar los grandes desafíos del mundo y de nuestro continente». El jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, congratuló en la misma tónica al líder conservador: «Una Europa fuerte requiere que trabajemos unidos para afrontar retos comunes».