En 1969, la directiva del Real Club Celta de Vigo solicitaba un crédito a la Caja de Ahorros, avalado por el Concello, para levantar las nuevas gradas de Marcador y Gol, y remodelar la de Tribuna
En marzo del 2006, el consorcio creado entre las administraciones local, autonómica y estatal adquiría los dos primeros edificios por 70.000 euros para su rehabilitación y puesta a la venta y alquiler