Sabíamos de antemano que era un partido muy complicado para España, era un rival muy duro, y la verdad es que Dinamarca consiguió manejar el ritmo del partido tanto con transiciones muy rápidas como en los ataques pausados, que a España no le vinieron bien. A priori, la defensa española en 5:1 le iba a hacer daño a la selección danesa, pero supo contrarrestarla muy bien tirando de las nuevas reglas. Atacó con siete y todos sabemos que es muy difícil mantener a ese avanzado en defensa jugando en inferioridad. Dinamarca estuvo lista al aplicar esa fórmula y además acertada. Tampoco es que España jugara mal, pero si hay que ponerle un pero creo que finalizó poco por las zonas de los extremos. La selección tiene muy buenos jugadores en esa demarcación y este era el día para explotar sus virtudes, pero no pudo ser. En el plano positivo me quedo con el gran partido de los hermanos Dujshebaev y eso es una gran noticia porque son jóvenes y aseguran un poco el futuro de la selección. A diferencia de otros partidos, España no estuvo acertada en la portería, aunque es verdad que Gonzalo tocó dos balones importantes que consiguieron meter al equipo en el partido; pero los metas tampoco tuvieron mucha colaboración en la defensa. Faltó agresividad, hubo pocos golpes francos. Si algo tenemos que envidiar a Dinamarca es la fijación de pase y si no estamos duros todo se complica. Quizás también pecamos algo de inexperiencia en el pivote, pero esto es aprendizaje y Marchán y Figueras tienen mucho futuro.
Por último, destacar el gran torneo de los entrenadores españoles, pero, por desgracia, no vamos a tener ninguno en la final.
Isma Martínez es el entrenador del Porriño de la División de Honor femenina.
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