Narcosubmarinos

Jaime Gayá Moreno JEFE REGIONAL DE ADUANAS.

OPINIÓN

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25 ene 2025 . Actualizado a las 10:17 h.

En las proximidades de Muxía apareció esta semana el tercer narcosubmarino detectado en aguas de Galicia. Sigue la senda que comenzó el primero, localizado en Aldán en noviembre del 2019, luego continuada por otro localizado en la ría de Arousa en marzo del 2023. Parece que ya no estamos ante fenómenos aislados («una golondrina no hace verano»), sino que las organizaciones de narcotráfico han incorporado el narcosubmarino a su arsenal para introducir droga en Europa, junto a los métodos tradicionales como el pesquero, el yate o el contenedor. ¿Qué supone esta nueva realidad para la lucha contra el narcotráfico en Galicia?

Este fenómeno que llega ahora a nuestras costas no es novedoso. Durante muchos años, el tráfico de cocaína en narcosubmarinos en el Caribe ha sido una constante. Hay auténticos expertos en la construcción de estos artefactos en varios países caribeños. La novedad surge cuando las organizaciones criminales se atreven a utilizarlos para viajes que cruzan el Atlántico. Probablemente, la sobreproducción de cocaína en los países productores de los últimos años, y puede que la sensación de que el tráfico con barcos pesqueros y yates está mucho más controlado, sean los dos motivos que han desencadenado este cambio. No tenemos que olvidar que los narcotraficantes varían constantemente sus métodos, para responder a la presión policial. Y aunque estos artefactos son inicialmente menos controlables que un pesquero o un yate, también suponen una operativa mucho más arriesgada y compleja. Sin duda, algunos narcosubmarinos han terminado hundidos antes de conseguir trasladar su carga. O abandonados antes de alijar, como ocurrió con el primer narcosubmarino, el de Aldán.

¿Cuál puede ser la estrategia de los cuerpos policiales encargados de la lucha contra el narcotráfico para afrontar esta nueva amenaza? Desde Vigilancia Aduanera de Galicia tenemos claro que dos de las herramientas que llevamos años utilizando siguen siendo muy útiles: la constante investigación policial sobre organizaciones criminales, especialmente la investigación del blanqueo de capitales, aprovechando la información de la Agencia Tributaria, de la que formamos parte; y la presencia en el mar de nuestras patrulleras. Contamos también con el arma que proporcionó el Real Decreto Ley 16/2018, que declara géneros prohibidos las narcolanchas, lo que permite perseguir como contrabando su fabricación y uso en España, dificultando así a estas organizaciones el acceso a un eslabón esencial en el narcotráfico por vía marítima: la planeadora que realiza el transporte de la droga en el tramo final. También somos conscientes de que tenemos que modificar nuestros protocolos y medios de detección en el mar para poder localizar más fácilmente a los narcosubmarinos. Vigilancia Aduanera, integrada en la Agencia Tributaria, ya ha comenzado este camino: en junio del 2024, el buque Fulmar interceptó un semisumergible a 280 millas al oeste de Cádiz.

En resumen, poco cambia: hay que seguir trabajando para que el narcotráfico sea cada día un fenómeno menos presente en Galicia. Y, como siempre, el apoyo de la sociedad gallega será fundamental.