¿Qué futuro le espera a Leire Martínez sin La Oreja de Van Gogh? Harry Styles, Marta Sánchez y otros cantantes que arrasaron tras dejar sus grupos

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Leire Martínez cantó con La Oreja de Van Gogh en el festival Recorda Fest de A Coruña el pasado mes de septiembre
Leire Martínez cantó con La Oreja de Van Gogh en el festival Recorda Fest de A Coruña el pasado mes de septiembre Marcos Miguez

Hay precedentes en la historia de la música que indican que la vasca no debería tener miedo al fracaso

23 feb 2025 . Actualizado a las 09:55 h.

Suelen ser esos fans acérrimos, más papistas que el papa, los primeros agoreros. Cuando una banda se rompe porque el cantante quiere volar solo las voces pesimistas no tardan en hacerse oír. Muchas veces, con poco tino. Amaia Montero dejó —des—compuestos y sin novia de España a unos seguidores de La Oreja de Van Gogh que se negaban a asumir la realidad: la rubia con la voz nasal más encantadora del país emprendía una andadura por su cuenta, y esperaba contar con el apoyo del público. Era 2008 y la facción más purista desdeñaba cualquier andanza que supusiera tumbar una memoria colectiva que aún no había llegado al prólogo. Los más amables le desearon suerte a Amaia, pero nunca contaron con que Quiero ser iba a ser el single del año y su cedé homónimo uno de los últimos que, antes de que eclosionasen las plataformas, más se hincharon a vender las grandes superficies.

Leire Martínez ha anunciado que publicará un disco en solitario este año, el mismo en que, todo hace pensar, La Oreja de Van Gogh primigenia se volverá a reunir. No lo tiene fácil la de Rentería pese a que cada vez más gente se muestra afín a una intérprete que estuvo casi dos década ostentando el nada apetecible título de segundona. La última vocalista que ha tenido La Oreja de Van Gogh ha decidido apostarlo todo a caras relevantes del panorama musical como David Bisbal, Natalia Lacunza o Marlena para su rentrée. Sea un triunfo o un fracaso su andadura en solitario, lo cierto es que hay precedentes que indican que el éxito llama a puertas que parecían insospechadas.

Es el caso de Marta Sánchez. La cantante de raíces coruñesas lo había conseguido todo a comienzos de los noventa. Todo. Sustituta de Vicky Larraz en Olé Olé, dejó el grupo en ese preciso momento en el que su impronta abría unas puertas a las que ni el carisma de Mecano ni el enigma de Alaska y amigos se podían asomar. La Marilyn Monroe española había rebasado la cuota de celebrity actuando para las tropas españolas en la guerra del Golfo. Y justo cuando consiguió ser un icono para el imaginario colectivo gracias a Soldados del amor, decidió que una huida a tiempo era una victoria, y lo cierto es que lo fue.

Marta Sánchez no solo ha dejado más temazos en solitario que en grupo, sino que se ha labrado un nombre gracias a una sello personal imposible de atisbar en la formación que abandonó.

Beyoncé es el mayor paradigma de triunfo en solitario. Pero Beyonce es también un enigma imposible de descifrar en la industria musical. El caso de la ex Destiny's Child, más próxima a una deidad que a un ser terrenal, no tiene parangón porque su estatus es tal que ni un ídolo de masas como Harry Styles puede servir de comparativa.

Beyoncé se reunió con las Destiny's Child en el Coachella del 2018
Beyoncé se reunió con las Destiny's Child en el Coachella del 2018 KYLE GRILLOT | AFP

Aunque las cantantes de Say my name llenaron estadios juntas a principios del nuevo milenio, lo de One Direction no tiene réplica en la historia más reciente de la música. Quizás porque una boy band no triunfaba de tal modo desde los Back Street Boys, para no generar males masivos antes de la disolución dijeron que se tomaban un tiempo. Que resultó ser definitivo. De los cinco miembros Harry Styles fue el mejor avenido, y no solo triunfa hoy como cantante, sino que se labra un camino como actor.

Cuando el ahora solista británico puso un punto y aparte en su carrera, muchos se echaron las manos a la cabeza, pero los más agudos recordaron el caso de Robbie Williams. El otrora cantante de Take That también abandonó a sus fans para darles, en solitario, algunos de sus mejores temas.