Leonor reivindica el legado de los pescadores de Llanes: «A este gremio le debemos mucho toda la sociedad»
CULTURA
La Princesa de Asturias destaca el papel de la Cofradía de Santa Ana en la conservación de la pesca artesanal y recuerda el sacrificio de las mujeres que recorrían los pueblos para vender pescado
24 oct 2026 . Actualizado a las 15:06 h.La Princesa de Asturias ha reivindicado este sábado en Llanes el legado de generaciones de pescadores y la importancia de preservar la pesca artesanal y las tradiciones marineras. Durante su visita a la localidad, distinguida con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026, ha destacado el trabajo de la Cofradía de Pescadores de Santa Ana, a la que ha agradecido su contribución a la economía, la vida social y la conservación del entorno. «A este gremio, al de los pescadores, le debemos mucho toda la sociedad», ha afirmado Leonor, que ha puesto el foco en el sacrificio que exige este oficio, tanto por la dureza del trabajo en el mar como por las dificultades que afronta el sector para mantener su actividad.
La Princesa ha destacado la labor de la cofradía llanisca en la conservación de las formas tradicionales de pesca artesanal y de bajura, así como en la explotación responsable y sostenible de las especies, el cuidado de los caladeros y la limpieza de las costas. También ha señalado su papel como motor social, a través de la organización de actividades culturales e iniciativas solidarias que contribuyen a preservar los valores y las tradiciones de las villas marineras.
El sacrificio de las mujeres del mar
Uno de los momentos del discurso ha estado dedicado a las mujeres que durante siglos sostuvieron buena parte de la actividad pesquera. Mientras los hombres salían a faenar, ellas recorrían los pueblos para vender el pescado fresco, además de remendar las redes y las velas y atender a sus hijos. «Las mujeres se colocaban el rodiellu en la cabeza y recorrían todo el concejo y más allá, a menudo empapadas y agotadas, con más de 20 kilos de pescado fresco para venderlo por los pueblos», ha relatado. «Aquellas mujeres tenían un remango…», ha añadido. Leonor ha vinculado ese esfuerzo histórico con los desafíos actuales de la pesca artesanal, entre ellos la necesidad de defender una actividad respetuosa con el entorno y reducir el consumo de energía.
La Princesa también ha recordado los orígenes históricos de la tradición marinera de Llanes. Ha aludido a la Cofradía de los Honrados Mareantes de San Nicolás, cuyos miembros se unieron en el siglo XIV, como antecedente de una historia de trabajo y compromiso que llega hasta la actual Cofradía de Pescadores de Santa Ana. En un tono cercano, ha hecho referencia a las particularidades de la vida local y a las tradiciones de la villa, desde los trajes de llaniscas y porruanos hasta el pericote, la capilla de Santa Ana y las anchoas. También ha mencionado las diferencias entre los bandos de la Magdalena, San Roque y la Guía, antes de agradecer la acogida de los vecinos.
Leonor ha destacado, además, que el reconocimiento no debe entenderse únicamente como un premio a la cofradía llanisca. «Me ha gustado escuchar a Maiche cuando dice que este premio es para todas las cofradías de pescadores de España, que se enfrentan a muchos desafíos de todo tipo y que tienen en el relevo generacional uno de los mayores retos», ha señalado. La Princesa ha agradecido a los integrantes de la Cofradía de Santa Ana su trabajo y su recibimiento, así como el nombramiento como Marinera de Honor. La visita ha concluido con una referencia gastronómica al guiso de pixín de la rula preparado por los alumnos de la escuela de hostelería del IES de Llanes.