El informe médico constata síntomas de dermatitis, rinofaringitis y obstrucción bronquial
09 nov 2016 . Actualizado a las 17:22 h.La Corriente Sindical de Izquierda (CSI) ha denunciado hoy que una monitora de natación de la piscina municipal de El Quirinal, de Avilés, ha resultado intoxicada durante su jornada de trabajo de este martes y tuvo que acudir urgentemente a la mutua para ser atendida.
«A primeras horas de la mañana, los trabajadores de la piscina municipal de El Quirinal empezaron a notar un fuerte olor, semejante al de la lejía, hasta que una monitora comenzó a sentir problemas respiratorios, de piel y un fuerte escozor en los ojos», sostiene CSI. El sindicato relata que el médico de la mutua le aplicó inmediatamente cortisona y oxígeno con ventolín para frenar la intoxicación. «En el informe médico se han hecho constar los síntomas de dermatitis, rinofaringitis y obstrucción bronquial, registrándose un diagnóstico de bronquitis aguda, para el que se le está suministrando un tratamiento sujeto a revisión», precisa CSI.
El sindicato ha recalcado la coincidencia en el tiempo con el accidente, hace ocho años, también por intoxicación, que se produjo en la piscina de La Magdalena, y que trajo como consecuencia la jubilación por lesiones permanentes de dos monitores de natación y las lesiones de otros dos que, a pesar de las secuelas, pudieron seguir trabajando.
«El Servicio de Prevención del Ayuntamiento de Avilés no se ha puesto en contacto con la trabajadora intoxicada y no se le ha comunicado el inicio de ningún tipo de investigación sobre las posibles causas de la intoxicación ni la adopción de ningún tipo de medida correctora», lamenta la Corriente Sindical, que ha cursado la pertinente denuncia ante la Inspección de Trabajo.
El sindicato exige una investigación sobre lo ocurrido y la depuración de las responsabilidades a que hubiere lugar. Desde hace años, CSI viene denunciando los «graves riesgos que, para la salud de los trabajadores, se mantienen en las piscinas municipales avilesinas», donde asegura que «son ya innumerables los casos de intoxicaciones y de lesiones oculares y de piel que sufren los trabajadores, sin que, hasta el momento, se introduzcan medidas correctoras ni se encuentre responsable alguno».