Un hostelero autónomo logra una incapacidad absoluta por un trastorno depresivo crónico
SALUD Y TRABAJO
El INSS había rechazado inicialmente la prestación, pero el Tribunal de Instancia de Oviedo concluye que sus problemas psíquicos le impiden desempeñar cualquier profesión
09 sep 2026 . Actualizado a las 17:55 h.Un trabajador autónomo del sector de la hostelería ha logrado el reconocimiento de una Incapacidad Permanente Absoluta después de acudir a los tribunales tras la negativa inicial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). El hombre padece un trastorno depresivo mayor y otros problemas psíquicos de carácter crónico que, según recoge la resolución judicial, le generan unas limitaciones que le impiden desarrollar cualquier actividad laboral.
El caso, defendido por el despacho Velázquez & Villa Abogados, llegó a la vía judicial después de que el INSS rechazara inicialmente la solicitud de incapacidad permanente. La Administración consideró que las patologías que presentaba el trabajador no alcanzaban el grado necesario para reconocerle la prestación. El trabajador presentaba un cuadro caracterizado por un trastorno depresivo mayor, acompañado de otros trastornos psíquicos. Entre las limitaciones descritas en el procedimiento figuran crisis de ansiedad y pánico, insomnio persistente, problemas de concentración y memoria, aislamiento social y una pérdida de autonomía que afectaba a distintas actividades de su vida cotidiana.
La situación también tenía consecuencias en su día a día. Según se expone en el caso, necesitaba el apoyo de familiares para determinadas tareas y encontraba dificultades para desenvolverse con normalidad, tomar decisiones o afrontar situaciones habituales. El conflicto no se limitaba, por tanto, a determinar si podía continuar trabajando en la hostelería. La cuestión que llegó a los tribunales era si las limitaciones que presentaba eran compatibles con cualquier actividad laboral.
El trabajador recibirá el 100% de su base reguladora
La sentencia, dictada por la Sección de lo Social número 5 del Tribunal de Instancia de Oviedo, estima íntegramente la demanda presentada por el trabajador y reconoce una Incapacidad Permanente Absoluta. Esta modalidad supone, conforme al régimen de la Seguridad Social, el derecho a una pensión equivalente al 100 % de la base reguladora.
La resolución considera que el conjunto de patologías que presenta el trabajador provoca unas limitaciones funcionales de suficiente intensidad como para impedirle desarrollar su profesión habitual, pero también cualquier otro trabajo con las condiciones de continuidad, eficacia y responsabilidad exigibles. Entre los aspectos valorados se encuentran las dificultades relacionadas con la atención, la memoria, la concentración, la toma de decisiones y la gestión de situaciones de estrés. Un conjunto de problemas que, de acuerdo con la sentencia, no resulta compatible con el desempeño de una actividad profesional.