Los asturianos, ante el kit de emergencia que pide la UE: «Hay personas a las que hay que decirles que paren»

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Eva Iglesias y Adrián Álvarez tras el mostrador de la ferretería que ambos regentan en Ciudad Naranco, en Oviedo. ARCHIVO
Eva Iglesias y Adrián Álvarez tras el mostrador de la ferretería que ambos regentan en Ciudad Naranco, en Oviedo. ARCHIVO

Dueños de ferreterías y tiendas especializadas en supervivencia explican a La Voz que están experimentando un apreciable aumento de ventas tras el anuncio de la UE. «Compran incluso cosas que no van a saber usar aunque se pongan a ello», aseguran los comerciantes

03 abr 2025 . Actualizado a las 16:28 h.

Hace apenas unos días la Unión Europea pedía a la población tener preparado en sus hogares un kit de emergencia listo para usar en cualquier momento y que garantice su supervivencia durante al menos 72 horas. En la presentación de la propuesta, la vicepresidenta comunitaria de Empleo, Roxana Minzatu, aseguraba que la medida se entiende como un seguro ante riesgos y no para crear pánico entre los ciudadanos.

La medida se ponía en marcha tras constatar que la mitad de la población europea no tiene comida en sus hogares para más de tres días y el 40% son dependientes del gas para cocinar y calentar su casa en caso de emergencia, según datos del Eurobarómetro.

Y bien, tras este anuncio ¿Cómo estamos reaccionando (o sobrerreaccionando) los asturianos? Los dueños de ferreterías y tiendas de supervivencia difieren a la hora de analizar cómo se está tomando este anuncio en la región. Todos constatan que ha aumentado la venta y las consultas relacionadas con este kit, no obstante, algunos negocios circunscriben este mayor interés a los días inmediatos al anuncio y otros, los más especializados, constatan que el incremento de ventas es muy apreciable, incluso para artículos que no se contemplan en ningún caso entre lo recomendado por la UE.

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«Hay personas a las que hay que decirles que paren»

Eva Iglesias, responsable de la ferretería ovetense El Viejo Almacén no duda en afirmar que «se está notando, pero está siendo diferente a otras veces». Si el producto estrella fue «el hornillo de gas, cuando la anterior alarma», ahora «linternas y pilas son el top del top».

El perfil de los clientes que se están equipando se corresponde «sobre todo con gente mayor, que vivió muchas cosas y que sigue con el miedo». Asimismo, considera que hay un elevado número de personas «a las que la pandemia les marcó y siguen con el miedo en el cuerpo».

De hecho, destaca que «hay personas a las que hay que decirles que paren», ya que se llevan muchas cosas que, en caso de emergencia real, ni siquiera les van a servir. Cree que «está genial y no es de locos tener unas pilas en casa, una linterna, incluso una cocina que funcione con una botellina de gas», si bien hay que saber cuándo parar.

En este sentido, ha habido gente que ha llegado a pedirle «un foco», cuando es un equipo que «va por corriente y si hay un corte de luz no va a servir de nada».

«Las pastillas potabilizadoras se nos agotaron»

Ana, responsable de la tienda Astur Táctico, de Avilés, negocio especializado en la venta de artículos de seguridad privada, supervivencia y coleccionismo, explica que muchas personas prácticamente se han situado en un escenario mental de DEFCON 1 a la hora de preparar sus maletines de supervivencia básica. «Estamos vendiendo hasta pedernales, que no saben ni utilizar, no sé si piensan que vamos a entrar en guerra o qué», afirma. En este sentido, no duda en afirmar que «se está vendiendo muchísimo».

Comenta que los clientes «están comprando un montón de cosas de supervivencia, incluso algunas que no van a saber usar aunque se pongan a ello». Los artículos que piden los clientes que llegan a Astur Táctico van desde «las típicas mantas térmicas, esas que son doradas y plateadas para el frío o para el calor, linternas o la mochila táctica que usan los militares».

Y es que no duda en afirmar que las personas que acuden al establecimiento, «se dejan una pasta». «El otro día vino un cliente que se gastó más de 200 euros», constata. No obstante, Ana matiza que «la mochila que apareció en el telediario para que se prepararan y tuvieran en casa no es lo que están comprando».

Y es que la clientela parece haber entrado en modo Mad Max a la hora de hacer sus compras, ya que llenan sus cestas con artículos «más en plan supervivencia, por si pasa algo más gordo, como pastillas potabilizadoras». En este sentido, «las pastillas potabilizadoras no llegaron ni a salir a la venta, porque se nos agotaron». «No conseguimos sacarlas a la venta por la cantidad de reservas que teníamos», concluye.

Cocinillas de gas, linternas, navajas y alicates

Javier Eraña, dueño de la ferretería San Lorenzo de Gijón, comenta que se ha notado este incremento de compras y consultas relacionadas con el kit de supervivencia de la UE, si bien se ha ido apaciguando. «Los primeros días sí se notó, como pasó cuando la pandemia», asevera.

Explica que los que acudieron en mayor número tras saltar a la palestra informativa la noticia fueron «sobre todo personas mayores; venían por linternas y cocinillas, pero fue en los primeros días, cuando salieron las noticias, porque luego ya pasó un poco el afoguín».

No obstante, afirma que «tampoco fue tan exagerado como cuando la pandemia, que tuvimos una lista de espera de más de 100 personas y fue una auténtica burrada, aparte del hecho de que en este caso hay material de sobra y nadie se quedó sin él».

En este sentido, recuerda que cuando el confinamiento empezaba a convertirse en una posibilidad más que tangible, allá por los inicios de 2020, «una señora llevaba linternas y pilas para Estados Unidos, que vivía allí, pero fue una cosa muy puntual».

«Alguno viene y mira todavía despistado, preguntando un poco, pero tampoco es un aluvión», comenta. Javier Eraña remarca que, tras el anuncio de la UE, en la ferretería San Lorenzo pidieron «como 20 o 30 cocinas por tener aquí, y linternas, pero no se llegaron a agotar». Apunta que, sobre todo, los clientes se están llevando «linternas, pilas y cocina de gas», así como «alguna navaja multifunción y alicates tipo Leatherman».