La explosión en Cerredo se cobra 5 vidas en el accidente minero más trágico del siglo en Asturias

Nel Oliveira
Nel Oliveira CERREDO (DEGAÑA)

ASTURIAS

Dos mineros salieron ilesos de una desgracia que se produjo en torno a las 8.40 horas de ayer en una galería de la tercera planta de la explotación, cargo de la empresa Blue Solving

01 abr 2025 . Actualizado a las 09:52 h.

Trágico accidente laboral en Asturias. Los mineros Jorge Carro, Rubén Souto, Amadeo Bernabé, Iván Radio y David Álvarez —todos ellos vecinos de las cuencas de Laciana y El Bierzo de entre 32 y 54 años— perdieron ayer la vida tras la explosión de una bolsa de gas grisú en una galería de la tercera planta de la mina de Cerredo, en el concejo de Degaña. Una explotación que llevaba sin prácticamente uso desde hace siete años. Cuatro personas más resultaron heridas y se encuentran hospitalizadas de gravedad en los hospitales de Oviedo, León y El Bierzo. Otras dos personas pudieron salir ilesas. Se trata del accidente minero más trágico del siglo XXI en el Principado desde agosto de 1995, cuando 14 trabajadores fallecieron en el pozo Nicolasa de Hunosa.

La explosión se produjo en torno a las 8.40 horas —aunque la llamada al Servicio de Emergencias del Princiapado de Asturias (SEPA) se produjo a las 9.32 horas— cuando los mineros, pertenecientes a la empresa Blue Solving, se encontraban realizando labores de investigación con un permiso de explotación que tenían desde el verano pasado y que estaba relacionado con un posible uso de mineral para la fabricación de grafito, según el portavoz del gobierno asturiano, Guillermo Peláez. La consejera de Transición Ecológica, Industria y Comercio, Belarmina Díaz, incidió en que en el punto en el que se produjo el accidente mortal se estaban ejecutando trabajos «normales en un permiso de investigación complementario» y no de extracción de mineral.

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Tras el aviso, hasta el lugar se desplazaron en ese momento tanto servicios sanitarios, bomberos y Brigada Central de Salvamento Minero, como efectivos de la Guardia Civil de Degaña, Cangas de Narcea, así como de Policía Judicial de Pravia. No fue necesaria la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ofreció su apoyo. En un primer momento se comunicó que la explosión podía haber sido provocada por problemas en una máquina. Sin embargo, la hipótesis que ha ido ganado fuerza es que fue debió a un embolsamiento de grisú, un gas compuesto principalmente por metano que se encuentra en las minas de carbón y que es altamente inflamable. Este extremo deberá confirmarlo la investigación que lleva a cabo la Policía Judicial, que ayer accedió al interior de la mina para iniciar las pesquisas, a las que también se incorporará la Unidad de Policía Judicial de La Coruña. Después de confirmarse en un primer momento que había dos fallecidos, tres heridos y cuatro desaparecidos, los equipos de rescate localizaron a las pocas horas a todos ellos, tres sin vida y uno con heridas muy graves que fue sacado al exterior poco después del mediodía.

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El balance del trágico accidente a cierre del día de ayer dejó cinco fallecidos naturales de las localidades leonesas de Orallo, Sosas de Laciana, Villaseca de Laciana y Torre del Bierzo. Eran vecinos de las comarcas leonesas, al igual que tres de los cuatro heridos, mientras que solo uno es vecino de Degaña. Todos los fallecidos, según lamentó el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, «padres de niños muy pequeños». Sus cuerpos fueron recuperados y trasladados al Instituto de Medicina Legal de Oviedo. En cuanto a los heridos, el primero, de 39 años, fue trasladado en primer lugar al centro de salud de Villablino con quemaduras para finalmente acabar ingresado en el Hospital de El Bierzo. El segundo, de 47 años, también fue trasladado hasta Villablino en un primer momento para a continuación ingresar en el Hospital de León con quemaduras de tercer grado en la cara. El cuarto, de 36 años y vecino de Cerredo, fue evacuado con un golpe en la cabeza primero al Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea y posteriormente al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo. El cuarto y último, localizado pasado el mediodía, fue trasladado directamente al HUCA.

El anterior accidente en Cerredo fue hace tres años

El último accidente en el interior de esta mina, caracterizada por tener un túnel de varios kilómetros por el que pueden entrar camiones de gran tonelaje, tuvo lugar el 25 de agosto de 2022. Un trabajador murió y otro resultó herido de gravedad cuando perdieron el control del camión tipo «lagarto» que conducían en el exterior de las galerías. Además, en julio de 2015, la mina de Degaña fue escenario de un trágico accidente en el que un picador perdió la vida tras quedar sepultado por un derrumbe mientras trabajaba en el interior del pozo plano inclinado, a varios kilómetros de la boca del túnel. La complejidad del rescate prolongó la recuperación de su cuerpo durante 48 horas. Meses después, en octubre, otro trabajador sufrió un grave accidente al caer desde una altura de dos metros y ser golpeado por un costero mientras trabajaba en una de las capas de explotación.

En los últimos años, el cierre de minas y centrales térmicas ha reducido drásticamente la cifra de muertes en accidente en este sector, por lo que hay que remontarse hasta las década de los noventa del siglo pasado para recordar una tragedia de esta magnitud. El último gran accidente tuvo lugar el 14 de diciembre de 1998 en el pozo Montsacro de Hunosa, con tres fallecidos y un herido, mientras que la mayor tragedia de la minería asturiana en décadas se registró el 14 de agosto de 1995 cuando hasta 14 picadores perdieron la vida en una explosión de grisú en el Pozo Nicolasa de Hunosa. Ocurrió de madrugada, poco después de las tres, y a 400 metros de profundidad. En ese momento, un equipo de 13 mineros de Hunosa trabajaba en los subniveles de la capa ocho, mientras que en la quinta planta, cuatro mineros de origen checo y empleados de la subcontrata SATRA avanzaban con un minador en el frente de una galería. Solo tres trabajadores de Hunosa lograron sobrevivir a la tragedia.

Dolor, rabia y luto en las familias

Dada la grave situación, tanto el gobierno del Principado de Asturias como el de Castilla y León han decretado dos días de luto oficial en ambas comunidades. Hasta el lugar del accidente se desplazaron a lo largo del día de ayer decenas de vecinos y familiares de las víctimas, alertados por las primeras informaciones publicadas en los medios de comunicación. De hecho, muchos de ellos quejaron de la falta de información por parte de la empresa y de que tuvieron que enterarse de los sucedido a través de la prensa. Algunos de los congregados en las inmediaciones de la mina necesitaron apoyo del personal de Cruz Roja y de los servicios de emergencias según se iba confirmando la muerte de varios de los trabajadores que se encontraban en la mina.

A la entrada de la galería, donde se situaron los bomberos y los servicios de emergencia que acudieron a socorrer a los heridos, se aglomeraron unas cincuenta personas entre vecinos, conocidos y familiares, quienes protagonizaron escenas dramáticas al conocer el resultado de la explosión. «Esto son zonas de una cultura minera muy grande y esto afecta a todo el mundo, ya que todos han tenido un padre, un hermano o un abuelo que trabajó en la mina», explicaba José María Pérez, un joven trabajador de la mina de Tormaleo, en Ibias, que trabajó con dos de los fallecidos y que ha calificado el accidente como «devastador». «Es algo muy duro, es un accidente que afecta bastante porque son vecinos y compañeros», lamentaba Pérez. Por su parte, José Antonio Álvarez, extrabajador de la mina y exconcejal de Degaña, lamentó la falta de seguridad existente en minas como la de Cerredo, y ha criticado que se vuelvan a abrir, sin las medidas de seguridad oportunas, unas minas para extraer las «migajas» que quedaron tras años de explotación.

Capilla ardiente de cuatro de los mineros fallecidos en Villablino

El polideportivo municipal de Villablino acoge este martes la capilla ardiente de cuatro de los cinco mineros fallecidos. Así lo confirmaron el alcalde de Villablino, Mario Rivas, tras la reunión que mantuvieron en su municipio con la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen; y su homóloga en el Principado de Asturias, Adriana Lastra. Rivas ha asegurado que las familias han considerado que una capilla ardiente en el polideportivo era «lo más oportuno para que todos puedan despedirse como corresponde. Ha afirmado que los cuerpos deben trasladarse desde Oviedo y que se espera que lleguen a Villablino en torno al mediodía, hora en la que está previsto que se abra la capilla ardiente.

Por su parte, Yolanda Díaz, aseguró ayer que «todo el peso de la ley va a recaer sobre las posibles responsabilidades que haya» en el accidente minero. «En el siglo XXI no puede morir nadie así (...) No puede pasar lo que hoy estamos viviendo en nuestro país», afirmó Díaz en las inmediaciones de la mina: «Vamos a respetar la investigación que está en curso; hay que saber qué paso, cuáles fueron las causas, pero con la misma contundencia digo que el peso de la ley va a caer sobre las posibles responsabilidades que haya».