Un Barbón «defraudado» pide a los grupos unirse en la exigencia al Gobierno central por el «bochorno» de los trenes

La Voz

ASTURIAS

Adrián Barbón
Adrián Barbón

El presidente pedirá ceses, un compromiso de compensación y la fijación de nuevos plazos de entrega

15 feb 2023 . Actualizado a las 13:27 h.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha pedido hoy a todos los grupos con representación en el parlamento asturiano que refuercen la posición del Ejecutivo autonómico en su reivindicación «clara, contundente y nítida contra el Gobierno central», aunque sea del mismo signo político, por el «bochorno y vergüenza» de los trenes de ancho métrico.

Barbón ha respondido hoy en el pleno del parlamento autonómico a sendas preguntas de Podemos y Foro sobre la forma y actuaciones que va a llevar a cabo el Ejecutivo asturiano para evitar el deterioro de la red de Cercanías y garantizar la calidad y supervivencia del sistema ferroviario.

Lo ha hecho cinco días después de que su Ejecutivo hiciese una declaración institucional en la que pide al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que resarza al Principado de los «incumplimientos y retrasos inasumibles» en las comunicaciones ferroviarias, que depure responsabilidades, y acorte al máximo la entrega de los nuevos trenes y antes de que el próximo lunes Barbón y el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, mantengan una reunión en Madrid con la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, para abordar este mismo asunto.

«Aunemos voces y reforcemos la posición del Gobierno de cara a la negociación del lunes y apoyen la declaración institucional en esa reivindicación clara, contundente y nítida contra el Gobierno de España, porque es contra el Gobierno de España, ante un escándalo que no admite otro calificativo que bochorno y vergüenza porque es así y es lo que les he dicho a todos», ha subrayado.

Tres semanas después de que saliese a la luz pública que la entrega de los nuevos trenes de Cercanías para Asturias y Cantabria se retrasarán al menos dos años, hasta 2026, por haberse contratado con medidas erróneas para los túneles de la red de ancho métrico (antigua Feve), Barbón ha dicho sentirse libre para anteponer los intereses de Asturias ante cualquier gobierno, con independencia de su color.

Para ello, Barbón ha dicho que seguirá tres premisas, la primera de ellas, la depuración de responsabilidades, con la exigencia de ceses, aunque no pedirá el de la ministra, no sin antes reunirse con ella, ni la de la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, por considerarla la mejor aliada de Asturias en defensa del Corredor Atlántico y para la apertura de la Variante de Pajares.

Si el Partido Popular pide su cese es, según Barbón, porque se atrevió a decir públicamente que dos años de retraso de la Variante de Pajares son responsabilidad de Francisco Álvarez-Cascos, «expulsado de un PP que ahora lo convierte en referente».

Las otras dos premisas pasan por conseguir compromiso de compensación y la fijación de nuevos plazos de entrega, ha detallado Barbón que ha achacado tanto a gobiernos del PSOE como del PP la desinversión que durante décadas sufrió la antigua Feve.

Barbón ha incidido en que no mantiene una posición condescendiente, sino exigente, como en pocos temas porque se sintió «defraudado y engañado» y se tuvo que enterar por la prensa de esa «contratación fallida ridícula».

Para el portavoz de Podemos, Rafael Palacios, sin embargo, «el vodevill de los trenes con gálibos mal calculados es una vergüenza, un parche tardío e insuficiente que no puede esconder las graves carencias que hay en Asturias con el tren».

Lo ocurrido, según la formación morada, es consecuencia de la gestión cortoplacista, de la desidia de los gestores de Renfe y de una chapuza que tendrá como consecuencia que trenes que antes llegaban mal, ahora lo hagan tarde o nunca.

Palacios ha pedido al presidente que se plantee en serio la reforma del Estatuto de Autonomía, que incluya la asunción de nuevas competencias, incluidas las ferroviarias, cuestión que también ha vuelto a reclamar el portavoz de Foro.

Desde Foro, Adrián Pumares ha pedido a Barbón más concreción sobre ceses, compensaciones y plazos, ha afirmado que lo que es una locura, no es que se asuman las competencias ferroviarias, sino que el Gobierno de España ponga en peligro el futuro de las Cercanías.

Sobre este asunto, Barbón ha recordado que para empezar a hablar de traspaso habría que disponer entre 1.300 y 1.500 millones para poner a punto la red y que habría que dejar claro si asumir este servicio compensa económicamente o si se puede llevar a la autonomía por delante; informó EFE.