Bruselas lanza la primera salva de represalias comerciales contra Trump

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen DATI BENDO - COMISIÓN EUROPEA | EUROPAPRESS

Impone aranceles selectivos a exportaciones «de alto valor simbólico» de EE.UU. como burbon, soja, ropa vaquera, barcos de recreo o motos

13 mar 2025 . Actualizado a las 08:56 h.

La Comisión Europea lanzó su contraataque ayer a las seis de la mañana, y ese madrugón por sí solo ya transmite un mensaje: la UE llevaba ya tiempo preparándose para mostrar su fuerza si Donald Trump no daba marcha atrás en el camino de la confrontación comercial con los aliados comunitarios. La rectificación no llegó. A las 00.00 horas del miércoles, Estados Unidos puso en vigor los aranceles del 25 % sobre el acero, el aluminio y sus subproductos. Y seis horas más tarde la Unión Europea puso en marcha la primera tanda de represalias, elevando el gravamen en frontera a productos estadounidenses valorados en 26.000 millones de euros.

La UE no actúa a la ligera y «lamenta profundamente» las medidas decididas por el presidente estadounidense, afirmó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en un comunicado. «Los derechos de aduana son impuestos. Son malos para los negocios y aún peores para los consumidores. Hay empleos en juego. Los precios subirán. En Europa y en Estados Unidos», advirtió.

La respuesta europea tiene dos etapas: A partir del 1 de abril, las tasas impuestas entre los años 2018 y 2020 en respuesta a los aranceles estadounidenses durante el primer mandato de Donald Trump se restablecerán automáticamente. No quedará ahí el contraataque. Como los nuevos aranceles estadounidenses (los que entraron en vigor ayer miércoles) van más allá de los del primer mandato de Trump, «la Comisión Europea ha iniciado un procedimiento para determinar otras categorías de productos» que EE.UU. vende en Europa que también serán penalizados, pero con un estrategia muy definida: «Bruselas busca tener un impacto económico en estados o distritos electorales que son importantes para los republicanos», reconocen fuentes comunitarias.

María Pedreda

Golpear «donde más duele»

«Se trata de ser inteligentes y golpear donde duele, por lo que se eligen productos de alto valor añadido y simbólico», añaden, poniendo como ejemplo las habas de soja de Luisiana, de donde es originario el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson.

Otras importaciones en el foco de Bruselas —susceptibles aún a las modificaciones de los socios europeos— son la carne de vaca y pollo, sectores importantes en Nebraska y Kansas, que votaron por Trump; la madera (con un peso importante en Georgia, Virginia y Alabama); así como el burbon; la ropa vaquera (con impacto directo en firmas como Levi’s); embarcaciones de recreo; electrodomésticos (estufas, hornos, refrigeradores, congeladores o cortadoras de césped); o las motos Harley-Davidson.

Nadie dudaba, ni la propia Comisión Europea, que la ofensiva lanzada por Bruselas no iba a tardar en hacer reaccionar al presidente de Estados Unidos. Así fue.

Trump: «Responderé»

«Por supuesto que responderé», dijo pasadas las 9 de la mañana estadounidenses, al recibir en la Casa Blanca al primer ministro irlandés, Micheál Martin. Lo justificó con su ya conocido argumento de que la UE «ha tratado muy mal» a su país y que ahora es el turno de Washington. «Si nos cobran el 25, el 20, el 2 o el 200 %, eso es lo que les cobraremos. No sé por qué la gente se enoja por eso, porque no hay nada más justo que eso», manifestó el líder republicano.

Mientras, en Europa, a pesar de la contraofensiva en marcha, se sigue apelando a la negociación. El canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, insistieron en la necesidad de evitar una «escalada» a través del diálogo con Washington para parar la guerra comercial.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió ayer que la zona euro se enfrenta a un nivel de incertidumbre «excepcionalmente alto», y avanzó que la escalada de los aranceles acabará repercutiendo sobre los precios. «Es «imposible mantener siempre la tasa en el 2 % en el entorno actual», afirmó.

Ventas de EE.UU. a Galicia

Según el Ministerio de Economía, los principales productos importados por España desde Estados Unidos en el 2024 fueron combustibles y aceites minerales (35 %) por valor de 3.607 millones de euros; productos farmacéuticos (22,5 %) por 1.794 millones, y máquinas y aparatos mecánicos (8,5 %) por 807,2 millones. De estas sumas, 1.200 millones corresponden a productos que entraron por Galicia.

En este escenario de batalla arancelaria, la entrada en vigor ayer de las nuevas tasas aduaneras, un 25 % más elevadas para las exportaciones europeas de aluminio y acero a EE.UU., ya hay perdedores. La Asociación Europea del Acero (Eurofer), que acoge a las principales empresas siderúrgicas, incluyendo las españolas ArcelorMittal, Acerinox o Celsa, calificó la subida arancelaria como «el último clavo en el ataúd para la siderurgia europea».

El presidente de la patronal española, Antonio Garamendi, alerta del coste que puede tener esta batalla comercial: «EE.UU. es el país donde más inversiones tiene España, con 80.000 millones instalados; mientras que EE.UU. también tiene gran número de inversiones en España, por lo que afecta de manera especial», dijo.