Estados Unidos anula su ayuda a disidentes de Cuba, Venezuela y Nicaragua

La Voz REDACCIÓN

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante la reunión del presidente del país, Donald Trump, con su homólogo en Francia, Emmanuel Macron.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante la reunión del presidente del país, Donald Trump, con su homólogo en Francia, Emmanuel Macron. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

La Usaid mantiene activos solo tres de los 96 proyectos en estos países

08 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La paralización ordenada por el Gobierno de Donald Trump a la ayuda que prestaba Estados Unidos a organizaciones no gubernamentales ha afectado gravemente a activistas opositores, presos políticos y grupos religiosos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, tres de los regímenes a los que supuestamente reniega la nueva Administración republicana.

El Departamento de Estado, después de tomar en febrero el control de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (Usaid) suspendió definitivamente programas de apoyo a los presos políticos en Cuba, a grupos religiosos que se oponen a Daniel Ortega en Nicaragua y a activistas que resisten a Nicolás Maduro en Venezuela. Esta semana, el Ejecutivo de Trump consideró que no son «de interés nacional» de EE.UU., según afirmó la prensa de Florida.

A pesar de que el secretario de Estado, Marco Rubio, había señalado a mediados de febrero que la ayuda a los disidentes de Cuba, Nicaragua y Venezuela se mantendría, la realidad es que la Usaid ha anunciado un recorte del 90 % en sus programas de financiación, lo que ha dejado bajo mínimos la ayuda internacional de EE.UU., prácticamente dirigida en exclusividad, ahora, a actividades humanitarias.

Solo tres de los 95 proyectos que Usaid y el Fondo Nacional para la Democracia (NED) de Estados Unidos gestionan en los tres países serán reactivados, según reseñó el diario El Nuevo Herald.

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Muchos de los proyectos cancelados estaban directamente orientados a divulgar información contraria a los intereses de los Gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Al menos en el país sudamericano, 13 comunicadores sociales están presos. El Gobierno chavista, a través de su número dos, Diosdado Cabello, emprendió una campaña de hostigamiento contra los que se ha denominado desde el régimen «sicarios de la comunicación», muchos de los cuales ya residen fuera del país debido a la persecución del Ejecutivo. En Nicaragua, tres periodistas continúan presos, y no hay cifras disponibles sobre Cuba.

La crisis de financiación, sin embargo, se extiende también al panorama humanitario. En Venezuela, Usaid ayudaba a Fe y Alegría, la red de escuelas jesuitas presente en 22 países; en la frontera con Colombia, en la llamada «ruta del caminante», el cierre de la Usaid ha significado la desaparición de 70 % de las oenegés que ayudaban a los venezolanos migrantes.