TheGrefg habla del conflicto de la anciana a la que intentó desahuciar en Andorra: «Me apetece detonar ese edificio»

P. V. LA VOZ

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TheGrefg, en el pódcast «Una charla sin filtros»
TheGrefg, en el pódcast «Una charla sin filtros» YOUTUBE: @Club113Podcast

El «youtuber» murciano asegura que no pensaba que la denuncia de la mujer de 80 años, a la que la justicia le dio la razón, fuese a tener tanta repercusión: «Cuando fue a los medios andorranos, fue a joderme la vida»

20 feb 2025 . Actualizado a las 17:26 h.

Hace ahora un año, el famoso streamer murciano David Cánovas, conocido por su seudónimo TheGrefg, vivió la mayor derrota de su vida: un tribunal de Andorra desestimaba la demanda que había presentado contra una anciana de 80 años a la que quería desahuciar de un edificio adquirido por su empresa inmobiliaria. Ahora, el youtuber ha vuelto a recordar la polémica que lo puso en el centro de las críticas. «Me apetece detonar ese edificio», ha expresado sobre cómo se siente actualmente en el pódcast de Club 113, «me apetece ir con cinco C4 —un explosivo—, ponerlos en las columnas del edificio y detonarlo».

En retrospectiva, TheGrefg considera que habría hecho las cosas de forma muy diferente. «Si pudiera retroceder en el tiempo, Iría a hablar con la señora y le diría "¿qué quieres?" e intentaría llegar a un acuerdo con ella», asegura. Porque, según confiesa, no esperaba que el asunto fuese a llegar tan lejos cuando se enteró del inicio del conflicto con la inquilina. «Pensé que iba a ser una noticia que no iba a salir de Andorra», comenta, «pero se hicieron eco en Esapña y fue una locura». Una repercusión que acabó con la mayoría de los patrocinadores que preparaba justo en el momento en el que se supo de la polémica, en el 2024. «Se cayeron todos los espónsores de los ESLAND», le ha confesado a Jorge Goorgo y a Jorge Werlyb.

Pero la historia comenzó mucho antes de que los medios se hicieran eco del asunto. Todo empezó en el 2020, cuando su empresa inmobiliaria, Grefito, adquirió el edificio en Escaldes-Engordany, por, según confirma TheGrefg, un precio «mucho más barato de lo normal». Una ganga por el supuesto estado del inmueble, que estaba para reformar. El streamer ratifica que él sabía que se había comprado, cuánto había costado y que estaba pendiente de reforma. Pero, supuestamente, se había desentendido del proceso.

Se enteró cuando el tema saltó a la prensa, y fue cuando la polémica llegó y se difundió en España cuando pidió explicaciones a su empresa. Según comenta, muchos de los pisos estaban habitados, y poco a poco los inquilinos fueron dejando el inmueble, a excepción de una mujer, una anciana de 80 años que tenía un contrato antiguo, formalizado verbalmente, y que se negaba a abandonar su hogar. Además, según él, había informes que demostraban «que habitar el edificio era peligroso».

Empieza entonces el proceso judicial para lograr el desahucio de la inquilina y es mucho después cuando la mujer, que se entera que la empresa pertenece al youtuber, decide ir a la prensa a contar en público el asunto. «Cuando fue a los medios andorranos, fue a joderme la vida», asegura TheGrefg, que considera, ante la sorpresa de sus interlocutores, que la mujer, que pagaba una renta baja, tenía mejores abogados que él. Sin dura fueron más efectivos, aunque los dos conductores del pódcast dudan que la octogenaria se pudiera pagar una defensa de alto nivel.

Las cosas, finalmente, no acabaron como a TheGrefg le habría gustado. Y hasta apunta hacia una falta de profesionalidad por parte del juez del caso. «Mis abogados me dijeron que el juez no ha mirado ni todos los informes ni nada, que ha visto que [la mujer] está en una situación desprotegida», dice. Y eso es lo que argumenta el magistrado para desestimar la demanda.

«Me da igual que no se reforme o no sacar pasta», reflexiona ahora el murciano, «pero me da rabia que se me considere un hijo de puta». Y confiesa que este tema es uno de los que más fuerte le han golpeado en su carrera.