Los enanos de Guerra

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

FERNANDO ALVARADO | EFE

29 nov 2023 . Actualizado a las 11:54 h.

A Alfonso Guerra le dan mucha pena los humoristas porque ya no pueden hablar de nada. Le conmueve que se hayan visto obligados a excluir de su repertorio los chistes sobre enanos y homosexuales, una ausencia que para el mordaz autor de frases como «Margaret Thatcher en vez de desodorante se echa 3 en 1» ha dejado el humor patrio en una división secundaria, como si alguna vez los chistes sobre enanos y maricones hubiesen tenido una gracia especial o fuesen un subgénero para cómicos superdotados. El primer Guerra llegó a nuestras vidas envuelto en aquel carisma rocoso que contrastaba con el meloso de González y una suposición de alta cultura que él abonaba con sarcasmo intelectual y la certeza de viajar por la vida escuchando la sinfonía número 1 de Gustav Mahler. Pero se ve que no, que en realidad a Guerra lo que siempre le gustaron fueron los chistes de enanos y sarasas que ahora echa tanto de menos, una pérdida que identifica con la deriva censora de la nueva izquierda a la que él aporrea mientras alaba la «experiencia» de Feijoo. De ser cierta esta terrible vocación podadora de los neozurdos y su empeño en proteger de la risa fácil a enanos e invertidos, la estrategia estaría resultando un fracaso rotundo a la vista de lo poco que se calla Guerra, quien por ejemplo supone que a Yolanda Díaz no le queda tiempo para pensar entre peluquería y peluquería y así lo dice sin que ningún interventor de la nueva moral le haya tramitado multa alguna. No sé qué chistes de enanos echa en falta Alfonso Guerra pero de los otros él mismo hizo uno famoso hace unos años, era sobre Rajoy y decía «es un poco mariposón porque va de un lado a otro». Por cierto, aquel día del 2003 también vio censores volando cuando fue reconvenido. Por los que ahora le aplauden.