Barbón veta a la ultraderecha al sur de la cordillera

Juan M. Arribas

ASTURIAS

12 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante las últimas legislaturas, con presidentes distintos, Asturias, Galicia y Castilla y León empezaron a tejer los mimbres de una suerte de macrorregión del noroeste, un lobby de comunidades de la esquina más atlántica de la península ibérica para defender en el ámbito nacional toda una serie de intereses y problemas compartidos: desde una misma postura respecto a debate de financiación autonómica a postulados comunes respecto al envejecimiento demográfico e, incluso, para coordinarse a la hora de hacer frente a los incendios forestales. Nunca el hecho de que las comunidades tuvieran gobiernos de distintos colores había alterado la alianza del noroeste. Hasta ahora.

La entrada de Vox en el gobierno de Castilla y León (después de que el adelanto electoral de Alfonso Fernández Mañueco liquidara en un enorme error de cálculo el ejecutivo de coalición con Ciudadanos junto a Francisco Igea) ha despertado todas las suspicacias posibles en el Principado y el presidente asturiano, Adrián Barbón, ya ha señalado que si bien las relaciones se mantendrán entre presidentes y a nivel de gobierno, en las reuniones sectoriales los consejeros asturiano no se sentarán en la misma mesa que sus homólogos de ultraderecha. Alberto Núñez Feijoo que se dispone a dejar de forma inmediata la presidencia de Galicia para asumir el liderazgo nacional del Partido Popular, ha dado su consentimiento pleno a un acuerdo con Vox que sentó muy mal en el grupo europeo con advertencia incluida de Donald Tusk.

La investidura de Mañueco ha coincidido además en el tiempo con la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, que se dirimirán entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, y Barbón no ha dejado escapar a oportunidad de señalar el cordón sanitario al norte de los Pirineos que se hace frente a la ultraderecha.

Al norte de la Cordillera Cantábrica habrá así otro cordón sanitario, al menos por parte asturiana. Las tres consejerías de la Junta de Castilla y León cuya gestión dirigirá Vox serán Agricultura, con Gerardo Dueñas al frente; Cultura, con Gonzalo Santonja como consejero, e Industria y Empleo, para la que ha elegido a Mariano Veganzones. Arrancó ya con polémica la sesión de ayer lunes en las cortes de Castilla y León al recordarse que Santonja, que militó en su juventud en el PCE, había asistido a actos de Herri Batasuna en los años más duros de los asesinatos de ETA.

Además de los consejeros estará en el ejecutivo de la comunidad vecina el cabeza de lista de Vox, Juan García-Gallardo, como vicepresidente. Fue especialmente polémico durante la campaña electoral que comenzaran a difundirse varios mensajes que había publicado en 2011 en su cuenta de Twitter en un tono homófobo criticando el matrimonio homosexual o pidiendo la convocatoria del madridista Raúl en la selección nacional de fútbol para la «heterosexualización de un deporte repleto de maricones».