Iniciativas y medidas para hacer competitivo al pequeño comercio y darle otra oportunidad
ASTURIAS
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Los colectivos de trabajadores autónomos consideran que los planes de relevo generacional, la implementación de nuevas formas de venta, la reducción de la presión fiscal y la burocracia y que el Principado recupere la autonomía en la gestión de los tiempos de rebajas contribuirían a recuperar tiendas de cercanía
15 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.La última década no ha sido buena para el comercio de barrio de Asturias. Miles de pequeños negocios (algunas fuentes apuntan que cerca de 5.000) han bajado la persiana con todo lo que eso conlleva: una tienda menos; al menos, un trabajador autónomo menos; quizá algún trabajador contratado menos; un local cerrado que empieza a hacer menos atractiva una calle; perjuicio para la economía local y circular; una calle menos segura sin la luz de ese escaparate… Dicen desde UPTA que es «la muerte silenciosa del pequeño comercio» y lo explica su presidente, Eduardo Abad, quien señala que en los últimos años viaja asiduamente a Asturias: «yo me fijo mucho en cómo está la situación en las localidades y cuando paseas ves comercios cerrados. Se ve. Y eso significa que tenemos un problema con el pequeño comercio», manifiesta. Los últimos datos con los que trabaja la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) indican que en el año 2023 en la región se perdieron 532 comercios.
Sin embargo, los colectivos de trabajadores autónomos consideran que aún hay posibilidad de recuperar tiendas de cercanía y relanzar al pequeño comercio si se ponen en marcha en la región iniciativas y medidas para hacerlo competitivo y, así, darle otra oportunidad. Desde UPTA, Adad habla de planes de relevo generacional, de implementar nuevas formas de venta y de que el Principado recupere la autonomía en la gestión de los tiempos de grandes ofertas y rebajas. Por su parte, desde ATA, Patricia Oreña ve fundamental que se reduzca la presión fiscal y la burocracia para facilitar el desarrollo del negocio.
Plan de relevo generacional
Asturias es una de las comunidades autónomas con los autónomos de más edad. Según los datos que ofrece UPTA, el 40% de los autónomos tienen más de 60 años, lo que genera «un problema de competencia y digitalización», señala el presidente de dicho colectivo, Eduardo Abad. Es por ello que considera fundamental desarrollar un plan de relevo generacional que frene la desaparición del pequeño comercio porque «de lo contrario, la pérdida de negocios será más abultada», advierte el mismo.
Nuevas formas de venta
Para salvar al comercio de cercanía, el presidente de UPTA ve necesario implementar en Asturias, como se hace en otras zona de España, nuevas forma de venta que den oportunidad a las pequeñas tiendas de competir con los centros comerciales que, por lo general, en Asturias se encuentran en las afueras de las localidades. «Para que el pequeño comercio tenga capacidad de competencia ante las grandes áreas, se hace necesario desarrollar proyectos que combinen el online con lo presencial a través del transporte», señala Eduardo Abad, que pone como ejemplo que el pequeño comercio de una determinada ciudad o localidad sea capaz de poner productos en la casa del cliente en menos de tres horas o en un tiempo preacordado durante la compra. «Eso es un elemento de competitividad que ninguna gran superficie puede realizar, que el producto llegue en menos de tres horas», comenta el mismo, que entiende que su colectivo ve «factible desarrollar proyectos que supriman los grandes procesos logísticos». Además, apunta que serían proyectos «que harían un gran favor al medio ambiente», ya que el planteamiento de UPTA es que se utilicen medios de transporte no contaminantes y la distancia para la entrega sería muchísimo menor.
Gestión de los periodos de rebajas
Otra medida que UPTA considera clave para relanzar el pequeño comercio y que este pueda ser competitivo es que el Principado recupere la autonomía para decidir y gestionar en materia de rebajas, liquidaciones y grandes descuentos, «algo que en 2012 liberalizó el Gobierno del PP», recuerda Eduardo Abad, que añade que esa medida ha llevado a que en la última década «se perdieran unos 100.000 pequeños comercios en el país porque está totalmente liberalizado». «Un comercio local no puede competir con las ofertas de un determinado comercio o una determinada cadena de hacer, por ejemplo, un día sin IVA. Es imposible competir contra eso», apostilla.
Medidas contra el dumping empresarial
El presidente de UPTA explica también que desde su colectivo se está trabajando con el Tribunal de la Copetencia para frenar el dumping empresarial que hoy por hoy está perjudicando al pequeño comercio. «Lo que no puede ser es que una determinada marca que vende en pequeños comercios incluya en el producto un código QR en el que ofrece un determinado descuento a un cliente de ese comercio si compra online directamente a la marca», manifiesta Abad, que añade que son los propios fabricantes los primeros en saltarse la cadena de distribución. «Hacen todo lo posible para que el comercio de barrio desaparezca», denuncia el mismo, que lo califica como «una actividad totalmente reprochable y jurídicamente estamos trabajando para denunciarlo al tribunal de la competencia».
Reducción de la presión fiscal y la burocracia
Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de Asturias, su presidenta, Patricia Oreña, considera que la enorme presión fiscal que soportan los autónomos unido a la enorme burocracia suponen un lastre que no beneficia en nada al pequeño comercio. Así, entiende que «el pequeño comercio tiene una oportunidad cuando se baja la presión fiscal» y también «cuando contratar a un trabajador no supone tener que tirar de varios expertos para hacer un contrato laboral», señala la misma, que añade que lo que no puede ser es que mantener la puerta abierta suponga para el autónomo una lucha diaria con la administración. También hace referencia a lo difícil que resulta hoy por hoy adaptar un local a todas las normativas que hay que cumplir.
El presidente de UPTA explica que las medidas que plantean desde su colectivo para transformar el tejido productivo de la región ya las tiene el Principado sobre la mesa y que «ahora hay que activar las soluciones». «Hemos encontrado mucha receptividad por parte del Gobierno de Asturias», señala Eduardo Abad, que considera que en el Principado sí hay preocupación por lo que les pase a los autónomos de la región. En este sentido, añade que no se trata de una cuestión de color político porque, mientras Galicia es una comunidad gobernada por el PP que también es otro ejemplo de preocupación por los autónomos, «a Castilla y León, gobernada por el PP, parece que le da igual lo que les pase a sus autónomos. Es la comunidad que ha perdido más trabajadores por cuenta propia y más comercios de toda España y muestran preocupación cero», reprocha el mismo antes de elogiar a las comunidades que como Asturias o Galicia «están a muerte con sus autónomos».