Con una nominación al Laurence Olivier a sus espaldas por este mismo rol, Stuart Skelton afronta en Oviedo un papel que la crítica británica ha valorado muy positivamente. El tenor australiano es el encargado de dar vida a Peter Grimes en el quinto y último título de la Temporada de Ópera de Oviedo que se estrena el domingo 29.
‘Peter Grimes’ cuenta una historia dura, ¿cómo fue la preparación del rol? Creo que la preparación para un rol como Peter Grimes es algo que de debes comenzar a preparar desde el punto de vista vocal. Hay tanto en la partitura que te da la intención del libretto… La reacción de Peter Grimes sale automáticamente cuando oyes la música y hay que recordar que este rol fue escrito por Britten para la voz de su compañero antes de escribir la música. Por otro lado, necesitas saber dónde está el director y que sepa qué necesitas y el también necesita saber qué quieres decir. Esa es una parte muy importante de esta ópera, que parte de una reacción física y emocional de lo que se canta, de la gente que está sobre el escenario y de lo que se dicen entre ellos esas personas, también en el plano musical.
¿Se trabaja bien en el Campoamor? Me siento muy cómodo, además es un teatro tan bonito… Es muy interesante porque se escucha además plenamente el sonido desde todas partes, por lo que eso es maravilloso. Es una experiencia muy bonita estar aquí en el teatro, con la gente que trabaja sobre el escenario, en el backstage, en las oficinas, en taquilla, es muy agradable estar aquí.
Estos días han sido oscuros, con mucha lluvia, ¿ayuda a meterse en situación? Es muy interesante moverse en el entorno, acercarse a Gijón, una pequeña ciudad a la orilla del mar, muy bonita, en la que recientemente ocurrió el accidente con el barco, el niño que falleció… la historia se asemeja un poco casualmente. Además, los últimos días han estado tristes, con niebla, lluvia, y se parece incluso al entorno creado por Britten. Hay algo que el tiempo aporta y cuando ya tienes la música en la cabeza y estas en la playa, el dramatismo crece así que sí, el tiempo y la actualidad han ayudado.
¿Qué le aporta Britten? Creo que una de las cosas hay que preguntarse sobre Britten es por qué la gente cree que haya crecido para cantar sus papeles y es porque él escribe para el cantante. Algunos compositores componen para cantantes concretos y eso hace que a veces cierto papel sea imposible, pero Britten compone de la misma manera para los cantantes y para la música. Su canto es más natural que con Mahler, por ejemplo.
Para el público será su primer ‘Peter Grimes’.
Oviedo es elegante, pero tiene cerca de aquí en cualquier dirección pequeños pueblos con granjas, con mar, ovejas… Sólo a 10 minutos. Es un auténtico mix que deja ver que hay un arraigo a la tierra y creo que se parece a la villa de Grimes, que está arraigada al mar y les dice lo que son, pero Grimes también tiene mucha elegancia al contarlo. No sé cómo van a reaccionar, pero una de las cosas interesantes es que la gente reacciona en base a lo que buscan. Creemos que será positiva su reacción. Les meteremos en la historia y es parte del trabajo removerles con la profundidad de la historia.
Los premios Laurence Olivier reconocieron esta producción, eso dice algo.
Tenemos mucha suerte de tener esta escena. Estar nominados a un Laurence Olivier, tanto la producción como yo en el rol es… en Reino Unido es un premio muy importante. Sólo estar nominado ya es una señal de los valores dramáticos de esta obra que salen de la música. El conjunto es muy importante y concretamente con David Alden mejora. Es un director que conoce cada parte de la partitura, se lo sabe tan bien que asusta. Esto, mezclado con una producción tan buena me hace sentir muy feliz, aunque no hayamos ganado el premio al final.
¿Cómo se encuentra en la ciudad? Creo que es una ciudad genial, es fácil moverse. Su arquitectura mezcla mucho también. Está el Calatrava, la Catedral, el centro histórico, el mercado del Fontán… En esa zona nos encontramos en medio del Barbero de Sevilla, también podría ser Don Giovanni, cualquier ópera del siglo XVIII. A cualquier sitio que gires hay esa mezcla de elegancia. La gente viste muy elegante y también está la cocina asturiana, es muy fuerte. Llevo aquí casi tres semanas, moviéndome por la ciudad, saben pasárselo bien. La zona de la Avenida de Galicia tiene siempre está llena por la tarde y la noche. Los huevos rotos con morcilla de arroz son totalmente recomendables, también la torta con picadillo. La cocina española tiene todo; a cualquier sitio que vayas hay algo completamente diferente. Ferrán Adriá, fabada, pulpo, morcilla de Burgos. No sé por qué, pero están arraigados a la tierra, da igual que sean de la costa o vivan entre montañas. Aprovechan lo que les da la tierra con elegancia, estilo. Eso no pasa en otras partes de Europa, donde la tierra y el estilo pueden estar separados. Un ejemplo es lo que ocurre con los ingredientes, cocinan con sangre, las morcillas, pero luego la presentación es estupenda. Una gran combinación.
Aquí también pudo disfrutar de su otra pasión, el rugby.
Pasé un rato estupendo. Fuimos al Naranco a ver al Oviedo y ganó 49 a 10 así que volveré en cuanto pueda a animar al Oviedo, a apoyarlo. Es otra de mis grandes pasiones junto a la ópera y también adoro la Fómula 1, sé que Fernando Alonso es de aquí, y la cocina.
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